Resistir en nuestra trinchera
El teatro resiste.
Resiste al olvido.
Resiste al silencio.
Resiste a la velocidad con que todo parece pasar y desaparecer.
Resiste porque sigue reuniendo cuerpos en un mismo espacio para escuchar, preguntar, imaginar y compartir historias.
En tiempos donde muchas experiencias se vuelven individuales, el teatro sigue apostando al encuentro.
Sigue construyendo comunidad.
Sigue siendo una forma de resistencia social y cultural.
Y como dijo el Indio alguna vez:
“Donde hay dolor, habrá canciones”.
Quizás el teatro haga algo parecido:
transformar lo que duele en presencia, palabra y experiencia compartida.
Ahí también habita su resistencia.
🎭🦎
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